Cuando los pasos me llevan del neolítico al paleolítico, sin todas esas florituras puedo verte tal cual siempre has sido, con tu pelo al viento y esos salvajes ojos... hambriento de experiencias y feliz por ser quien eres. Te llamaría travieso... pero no hay malicia en tus actos. Eres simple energía condensada en curvas y afilados vértices. Eres el azar inconcluso de incierto destino. Eres un conjunto singular de instantes de caótica armonía... de acordes sin nombre y simpática cadencia que conforman una excecpcional fantasía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario