Leyendo a mi antiguo yo, me resulta nostálgico recordar la
vida que aguardaba en mi interior esperando a hacerse mayor para vivir bajo sus
propias reglas. Ahora añora volver a aquellas épocas y vivir el presente que se
le escapó, en forma de recuerdos comedidos y reparos no expresados. Era
joven... inocente e impulsiva. Esencia de los libros que devoraba. Era, como
sigo siendo, un ejemplar único: una hacedora de sueños... temerosa de mis
propios deseos.
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