Y será por miedo,
que ya no me atrevo a enamorarme
que el hambre de aventuras se me ha quedado en el plato
que tiemblo con los días donde todo es perfecto
donde nos atraen las nereidas hacia las profundas aguas
y escala el eco de tus voces entre paredes de basalto y amatistas
Será por miedo
que callo al comenzar a cantar
y mis pasos se detienen después de los primeros saltos
y necesito de tus abrazos
bajo un cielo de estrellas fugaces
para volver a sentir mis alas
Tengo miedo
porque siento que vuelvo a ser la que era
porque regreso al patio donde recibí el primer palo
donde nos conocimos yo y mi otro yo
y ahora somos dos
los dos que no supimos vencer al mundo
de nuevo en esa cruzada
y vuelvo a estar entre los coches
deseando morirme
y vuelvo a sentirme vulnerable
y me late el corazón junto a una rosa que se niega a secarse
con las palabras en la boca
una lágrima en el alma
Tengo miedo a ser feliz
miedo a equivocarme
miedo a dejarme sentir
y despertar al llegar el día
sabiéndote sólo un sueño