Estoy en el acantilado donde todo comenzó... del que
he saltado tantas veces para enfrentarme a las ávidas olas, para bañarme en el
salitre que arrancan las rocas en su eterna lucha y elevarme para dibujar
jutsus a cuatro manos... Las mismas rocas que escalé en busca del cielo cuando
caí... las mismas donde ahora me siento para descansar... y puede que para
hacer mi hogar... mi segundo hogar. Lejos del bosque. En el límite silencioso
de mi mundo.
La
sombra de vida que atisbé en el frío hielo fluye bajo las aguas . Mi nombre es
una letanía en sus arcanos labios. La libertad tiene un precio que todos
pagamos. Las 13 casas de los 12 meses son un reflejo de las excusas de los
hombres en su propio devenir. Esta noche soy sólo yo. Sin máscaras ni
disfraces.